En pleno centro del barrio El Poblado, vecinos de la iglesia y a una cuadra del parque, en donde tiempos atrás se ubicaban las fincas de las familias más tradicionales de Medellín, se encuentra un lugar que todavía recoge esas deliciosas tradiciones y secretos domingueros culinarios, un lugar donde el menú solo tiene tres platos, el ajiaco, el mondongo y la cazuela de fríjoles. Este lugar es Ajiacos y Mondongos.
Dicen que el ajiaco es uno de los platos más antiguos en la casa de Latinoamérica, sin duda proviene da la palabra ají condimentos que los indios empleaban para sus manjares. El mondongo es una sopa con aires españoles, de contenidos diversos y muy sazonados, pero con sabor inigualables, comida típica de las familias colombianas. También merece su reconocimiento la cazuela de frijoles, un plato con todo el sabor y tradición de nuestra cocina criolla, pero con ese toque que hace que el placer se olvide de los demás sabores; nació por iniciativa de una de sus cocineras y hasta hoy, después de 18 años, conserva intacta su receta. Por este pequeño restaurante que tan solo cuenta con nueve mesas y dos barras, han pasado variados paladares, desde modelos, caricaturistas, periodistas, escritores, cantantes, pintores, expertos en modas, alcaldes, ex presidentes y hasta presidentes reelegidos y ninguno ha sido decepcionado, por lo contrario todos han dejado su firma plasmada en las paredes del lugar como un recuerdo delicioso e imborrable.